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    April 21

    sant jordi

     
     

    Sant Jordi

    En Sant Jordi, una rosa y un libro. Esta tradición, que une la rosa como símbolo de l'amor con el libro como símbolo de la cultura, ha convertido el 23 de abril en una celebración alegre y participativa que llena calles y plazas de paradas de libros y flores.

    Las mujeres reciben una rosa de su amado y ellos son recompensados con un libro.

    Es usual regalar la rosa a todas aquellas personas que quieres.

    La tradición del libro es sencilla de explicar; en este día se conmemora la muerte de dos grandes plumas de la Historia de la Literatura: M. de Cervantes y W. Shakespeare.

    Esta fecha está declarada por la Unesco el día del libro.

    La historia de la rosa, es más compleja, pero está rodeada por una aureola de romanticismo que la hacen especial.

    Todo nace a partir de una leyenda medieval:

     

    Había una vez un monstruo que vivía en un lago al lado de una pequeña ciudad. Su presencia tenía atemorizada a toda la población y su aliento llegaba hasta el interior del recinto amurallado. Para evitar su ira y no tentar su ferocidad, los ciudadanos tenían que llevarle cada día dos ovejas. Pero las ovejas se acabaron y el cruel animal amenazaba con atacar y arrasar toda la población. Por eso el rey decidió que se le iban a entregar personas. Mandó que todos los padres diesen a sus hijos, uno por uno, a la fiera; siguiendo un sistema de azar; pero un día, por este sistema, le tocó a la hija del rey. Este, lleno de pesar, dijo al pueblo que repartiría todos sus bienes si la princesa era dispensada de su muerte segura. El pueblo no lo quiso, incluso amenazaron con quemar el palacio real, por eso aceptó y libró a su hija a la bestia. Cuando la princesa ya había hecho gran parte del camino sola, pasó por allí un caballero sobre un gran corcel blanco. Este, viendo a la doncella desconsolada le preguntó qué le pasaba. Ella se lo explicó y, cuando se percató de que el dragón se acercaba hacia donde estaban, el caballero tomó la lanza y se enfrentó con la cruel fiera. Sant Jordi, que era el caballero, hirió gravemente la bestia, la ató con el ceidor de la princesa y lo pasearon por toda la ciudad como un perro indefenso para demostrar que estaba vencido. Finalmente, el caballero le clavó con fuerza la lanza y lo mató definitivamente.

    De su sangre, nació un rosal bellísimo, del cual cortó la rosa más hermosa para entregársela a la dama.

    De aquí nace la tradición de la rosa como presente del día de Sant Jordi.

    April 13

    el sombrero de seda

     
     
     EL SOMBRERO DE SEDA
     

    La esposa de un diplomático tenía que asistir a una importante recepción en el Palacio del Eliseo, y se lamentaba de no tener un sombrero adecuado a su nuevo vestido.

     Acudió al mejor modisto de París y la atendió una de las dependientas, que le mostró los mejores sombreros del lujoso establecimiento, pero ninguno encajaba con el gusto de la señora.

     Desengañada, preguntó por el creador, el artista de la boutique, quien saliendo amablemente se interesó por la calidad, el color y las  características del vestido que la señora iba a lucir en la fiesta.

     Debidamente informado por la dama, desplegó un gran trozo de amplia cinta de seda.  Hizo un hermoso lazo y lo sujetó, adaptándolo a la cabeza de la señora, quien muy satisfecha, exclamó:  "Éste es el sombrero que yo deseaba. ¡Muy bien!!.  ¿Cuánto le debo?".

     "Son tres mil francos, madame".

     La reacción de la señora, al parecerle el precio muy alto, fue inmediata:  "Pero, ¿cómo?, ¡¿tres mil francos por un trozo de cinta?!!".

     El artista, imperturbable, deshizo el sombrero que había creado y, envolviendo delicadamente el tejido utilizado, con la mejor de sus sonrisas se le ofreció a la dama diciendo:  "Madame, el trozo de cinta de seda es gratis".

     Esta anécdota nos puede hacer reflexionar sobre nuestra propia personalidad.  Cada uno de nosotros en su contextura, como persona física, cuerpo, ojos, manos, etcétera; es algo así como un trozo de cinta de seda.

     Lo importante no es la tela en la que todos somos más o menos iguales.  Lo importante es la habilidad en convertir nuestra persona en una deseada prenda de vestir, en algo útil a los demás.  Y ahí está el arte particular de cada uno.